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Beneficios de la Quiropráctica para la Espondilitis Anquilosante

Beneficios de la Quiropráctica para la Espondilitis Anquilosante

Aspectos clave

  • La espondilitis anquilosante es una enfermedad inflamatoria que afecta la columna, costillas y caderas, causando dolor y pérdida de movilidad.
  • La quiropráctica puede ayudar a mejorar la movilidad y reducir el dolor mediante ajustes suaves y técnicas manuales.
  • Los tratamientos quiroprácticos se enfocan en mantener la función articular y mejorar la postura para una mejor calidad de vida.
  • Complementar la quiropráctica con ejercicios de estiramiento y fortalecimiento puede maximizar los beneficios para pacientes con espondilitis anquilosante.
  • Aunque no existe cura para la espondilitis anquilosante, el cuidado quiropráctico puede ser parte de un plan integral para manejar síntomas.
La

espondilitis anquilosante (AS) es una enfermedad inflamatoria degenerativa de la columna vertebral, costilla y articulaciones de la cadera. Las articulaciones se fusionan, reduciendo la movilidad, provocando dolor y una postura encorvada. Desafortunadamente, en la actualidad no existe cura para este padecimiento. En lo que se enfocan los profesionales de la salud es ayudar a los pacientes a tener una buena calidad de vida y reducir el dolor. En este sentido, la quiropráctica para la espondilitis anquilosante es una terapia complementaria que vale la pena considerar.





¿Cuáles son las causas de la espondilitis anquilosante?

Hasta el momento, los investigadores han identificado un gen, llamado HLA-B27, que aumenta el riesgo de desarrollar este padecimiento. No obstante, muchas otras personas que no tienen este gen también sufren de espondilitis anquilosante.



Lo que sí es seguro es que los hombres tienen más probabilidades de padecer esta condición que las mujeres. Su inicio ocurre a finales de la adolescencia y principios de los años veinte y avanza progresivamente. De esta manera, para beneficiarse de los resultados de la quiropráctica para la espondilitis anquilosante, es importante notar los primeros síntomas de la afección y buscar atención profesional.





Los síntomas más frecuentes y las áreas afectadas por la espondilitis anquilosante

Los primeros síntomas de la espondilitis anquilosante son:

• Dolor de cuello • Fatiga



• Rigidez en la parte baja de la espalda y las caderas — especialmente después de despertarse o períodos de inactividad.



Es más probable que se produzca la fusión de las articulaciones en las siguientes áreas:

• Entre la base de la columna vertebral y la pelvis

• En la columna lumbar (inferior)

• Entre el estERNÓN y las costillas

• Las articulaciones del hombro y la cadera.





¿Es efectiva la quiropráctica para la espondilitis anquilosante?

En resumen, sí, las manipulaciones quiroprácticas específicas funcionan en ayudar a los pacientes a reducir el dolor y mejorar su movilidad. En un estudio realizado en 2017 en pacientes con espondilitis anquilosante inactiva, los investigadores encontraron que la quiropráctica les ayudó a mejorar la movilidad y la función musculoesquelética.



Los quiroprácticos coinciden en que la atención a los pacientes con AS debe ser un esfuerzo conjunto de diversas especialidades de salud, incluido su reumatólogo. Al combinar el tratamiento antiinflamatorio con ajustes específicos, los pacientes pueden esperar una vida activa y un inicio completo retrasado de los síntomas de la espondilitis anquilosante.





Cómo funciona la quiropráctica para la espondilitis anquilosante

Los quiroprácticos experimentados saben que deben evitarse las manipulaciones contundentes, porque pueden hacer más daño que bien. No obstante, la quiropráctica implica una amplia gama de ajustes y manipulaciones, adecuados para diversas condiciones.



Por ejemplo, los Métodos Activadores se basan en ajustes de baja fuerza y movimientos de rotación que promueven la flexibilidad en el área afectada por la fusión ósea, sin causar lesiones. La quiropráctica para la espondilitis anquilosante también implica:

• Masaje • Aplicación de calor



• Usar la unidad TENS (un dispositivo que utiliza corriente eléctrica leve para aliviar el dolor).





El Quiropráctico Te Ayudará a Mejorar Tu Estilo de Vida

Vivir con AS es un reto, pero no estás solo a lo largo de este viaje. Su quiropráctico analizará todas las formas posibles de ayudarle a retrasar y minimizar los síntomas de su condición.



Esto también es parte de la quiropráctica para la espondilitis anquilosante, la atención a largo plazo que tiene como objetivo mejorar tu calidad de vida. El quiropráctico puede aconsejarle:

• Use una silla ergonómica en el escritorio

• Mejore su postura y marcha

• Use un colchón y una almohada que le ofrezcan un apoyo óptimo durante el sueño

• Hacer ejercicios y estiramientos, siguiendo una rutina especializada que fortalezca sus músculos y mejore la movilidad.



La quiropráctica para la espondilitis anquilosante en conjunto con su plan de tratamiento regular puede ayudarle a vivir libre de dolor y disfrutar de una mayor calidad de vida. ¡Encuentre un quiropráctico cerca de usted en nuestro directorio en línea y reserve su primera cita!

Descargo Médico: This article is for informational purposes only and does not constitute medical advice, diagnosis, or treatment. Always consult a qualified healthcare provider for personalized medical guidance. If you are experiencing a medical emergency, call 911 or your local emergency number immediately.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la espondilitis anquilosante?
La espondilitis anquilosante es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta principalmente la columna vertebral, las costillas y las articulaciones de la cadera. Provoca inflamación, dolor y rigidez, y puede llevar a la fusión de las articulaciones, lo que reduce la movilidad y afecta la postura.
¿Cómo puede ayudar la quiropráctica en la espondilitis anquilosante?
La quiropráctica puede ayudar a mejorar la movilidad y reducir el dolor mediante ajustes suaves y técnicas manuales que buscan mantener la función articular y mejorar la postura. Esto contribuye a una mejor calidad de vida para quienes padecen esta condición.
¿La quiropráctica puede curar la espondilitis anquilosante?
No, la espondilitis anquilosante no tiene cura actualmente. Sin embargo, la quiropráctica puede ser una herramienta útil para manejar los síntomas, mejorar la movilidad y reducir el dolor, formando parte de un plan integral de cuidado.
¿Qué otros tratamientos conservadores complementan la quiropráctica para esta enfermedad?
Ejercicios de estiramiento, fortalecimiento muscular, terapia física y cambios en el estilo de vida son tratamientos conservadores que complementan la quiropráctica. Estos ayudan a mantener la flexibilidad y la función articular, mejorando el bienestar general.
¿Cuándo debo consultar a un proveedor de salud para la espondilitis anquilosante?
Se recomienda consultar a un proveedor si experimenta dolor persistente en la espalda baja, rigidez matutina prolongada o pérdida de movilidad. Un diagnóstico temprano y un plan de manejo adecuado pueden mejorar la calidad de vida.

Sources

  1. Ankylosing Spondylitis — National Institute of Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases (2023)
  2. Management of Ankylosing Spondylitis — American College of Rheumatology (2022)

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