Los humanos son el único ser en este planeta que se pone erecto y camina sobre dos piernas. Esto nos da un horizonte extra de visión, así como la capacidad de realizar muchas tareas físicas complejas. Sin embargo, el mundo moderno requiere que realicemos más tareas con nuestra mente, usando computadoras y menos actividades físicas. Este tipo de estilo de vida tiene un impacto negativo en nuestra postura, con muchas consecuencias negativas. Entonces, en este artículo, nuestros quiroprácticos te explicarán por qué una buena postura es importante para tu salud. También te explicaremos cómo la quiropráctica puede ayudarte a corregir la mala postura y recuperar tu plena salud y bienestar.
¿Qué es exactamente la postura?
Muchos de nuestros pacientes se sorprenden cuando les decimos
que tienen mala postura y nos dicen: “pero no tengo trabajo de
escritorio”. Ellos creen erróneamente que la postura correcta está
relacionada solo con la forma en que estás sentado en un escritorio
y trabajando en una computadora.
En realidad, la postura es la forma en que llevamos nuestros
cuerpos en todo momento:
• Cuando nos ponemos de pie y esperamos en una cola
• Cuando caminamos o corremos
• Cuando nos sentamos en el almuerzo, en un sofá, o en el
escritorio
• Cuando nos acostamos en la cama para dormir.
La importancia de una buena postura
Ahora bien, ¿por qué los quiroprácticos insisten en corregir la
postura de sus pacientes? Hay una respuesta simple: porque así es
como se supone que tu cuerpo debe estar alineado para que funcione
correctamente. Una mala postura significa que estás ejerciendo un
exceso de presión sobre una parte específica de tu cuerpo, en lugar
de distribuirla uniformemente por todas las articulaciones,
músculos y ligamentos. Con el tiempo, esto puede llevar a:
• desalineaciones articulares
• Discos de columna abultados
• Afecciones inflamatorias (como codo de tenista, síndrome del
túnel carpiano y fascitis plantar)
• Músculos tensos.
A su vez, estos problemas causados por una mala postura conducirán
a más problemas de salud, desde rigidez en el cuello hasta dolor
crónico de espalda y la sensación de entumecimiento en manos y
pies. Si la mala postura no se corrige a lo largo de un largo
periodo de tiempo, puede llevar a condiciones de salud graves,
como:
• Mala calidad del sueño
• Menor rango de movimiento
• Músculos debilitados
• Problemas digestivos.
Cómo
nuestros quiroprácticos te ayudan a recuperar una buena
postura
Después de mirar el problema, detallemos la solución para corregir la mala postura. Nuestros quiroprácticos saben que cada paciente es único, por lo tanto, cada plan de atención quiropráctica se adapta a sus necesidades específicas.
Sin embargo, estos planes generalmente incluyen las siguientes terapias:
1. Ajustes conjuntos
La primera y principal preocupación para cualquier quiropráctico
es restaurar las articulaciones a su posición natural. La mala
postura en realidad puede hacer que sus articulaciones clave se
desalineen. Sí, tus rodillas, caderas, columna vertebral y hombros
pueden verse afectados. En lugar de moverse suavemente, como un
mecanismo perfectamente engrasado, funcionarán a un rango reducido,
pellizcarán los nervios y generarán inflamación en los músculos que
los rodean.
Los ajustes firmes y precisos resolverán este problema inicial.
Posteriormente, el quiropráctico se enfocará en ayudar al paciente
a recuperar y mantener una postura correcta en todo momento.
2. Masajes Quiroprácticos
El masaje terapéutico es altamente especializado. Cada técnica
tiene como objetivo resolver problemas específicos, desde la
relajación del tejido profundo hasta la mejora del flujo sanguíneo
en la zona. El masaje para la corrección de la postura tiene como
objetivo fortalecer los músculos de la zona afectada y animarlos a
recuperar su flexibilidad.
Los músculos debilitados son el resultado de favorecer un lado del
cuerpo sobre el otro al realizar actividades físicas repetitivas,
como levantar pesas. El quiropráctico tiene como objetivo resolver
este problema para que el paciente obtenga una postura correcta y
distribuya su peso de manera uniforme a todas las
articulaciones.
3. Enseñar al paciente a mantener una buena postura
La mala postura puede convertirse en una segunda naturaleza para
muchos pacientes. Este es especialmente el caso con mala postura
mientras se trabaja en el escritorio o se usa un teléfono móvil. En
nuestra experiencia, se necesita un esfuerzo de voluntad para
mantener una buena postura después de años de usar una silla no
ergonómica o inclinarse sobre la pantalla del teléfono.
Sin embargo, con un poco de esfuerzo y determinación, más el apoyo
del quiropráctico, es posible recuperar una buena postura.
Nuestros quiroprácticos están listos para ayudarte a
corregir tu postura y recuperar tu plena salud y uso de tu cuerpo,
¡así que llámanos ahora para agendar una cita!